No es cierto que la Salvación fue gratis, no es cierto que no tuvo un
costo; al contrario, la Salvación tiene un precio invaluable que ni todas las
riquezas del universo podrían haberla comprado y su costo fue altísimo al grado
tal que tuvo que intervenir Dios mismo para poder adquirir la salvación.
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo viendo la situación tan perdida y sin
esperanza de la humanidad entran en una reunión para darle una salida viable al
conflicto. –Yo no quiero la perdición de la humanidad- dice El Padre, -Son
creación especial sobre toda nuestra creación- comenta el Espíritu Santo- …
Debe haber sacrificio por sus pecados concluyen.
El sacrificio de un animal no es eterno sino temporal, así no se salvarán
las personas. Debe ser un sacrificio, puro, perfecto y suficiente dice el
Padre. ¿Un ángel podría ser? –se pregunta el Espíritu Santo-. No, el tamaño de
los pecados de la humanidad es demasiado grande que ni aún el ángel más hermoso
podría pagarlos.
-Lo haré yo- exclama el Hijo,
decidido a entregarse en sacrificio por toda la humanidad- siendo en forma de
Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se
despojó a sí mismo y tomó forma de siervo, y se hizo semejante a los hombres; y
estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente
hasta la muerte, y muerte de cruz. FIL. 2-6-8.
Jesús siendo Dios, rodeado de
Gloria y Majestad, recibiendo la adoración perfecta de millones de ángeles y
seres celestiales, Jesús quién por Él fue creado todo, decidió tomar forma
humana y pagar el precio que nadie en todo el universo podría pagar.
Jesús siempre ha sido Dios,
siendo perseguido ha sido Dios, siendo ofendido ha sido Dios, siendo traicionado
ha sido Dios, siendo burlado ha sido Dios, siendo azotado, escupido, golpeado,
humillado, torturado y por último asesinado, ha sido Dios. Sea la situación que
Jesús haya vivido no influye en estado de ser Dios. Él siempre ha sido Dios; es
por eso que me asombra su capacidad de perdón, que siendo Dios; se redujo a
humillaciones humanas todo por salvarlas. En verdad que hemos sido ciegos, al
rechazar su sacrificio y perdón muchas veces.
¿Crees que fue fácil dejar su
trono por salvarnos? ¿Crees que fue fácil tolerar a personas que ni creían en
tus palabras? ¿Crees que fue fácil saber que muchas personas se acercaron nada
más por interés y no por quién eres? ¿Crees que fue fácil dejarse matar siendo
el Rey de Reyes y Señor de Señores?... en definitiva no fue fácil, para Jesús
no fue fácil venir a pagar una deuda que no le correspondía pagarla, no fue fácil
tomar forma humana con todo lo que ello conlleva (hambre, debilidad, sueño,
cansancio, dolor, emociones, etc.) y saber que va a morir sin misericordia por
salvarnos.
Pero lo más importante de
todo es que después de muerto el cuerpo de Jesús, Él siguió siendo Dios,
después de resucitar Jesús sigue siendo Dios, hoy en día y pase el tiempo el
seguirá siendo Dios.
Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo,
y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se
doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de
la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria
de Dios el Padre. FIL.
2:9-11.
Es por eso
que nosotros debemos valorar el gran sacrificio que Jesús hizo por ti y por mí,
¿que tus fuerzas se agotan para seguir adelante? Ve a la cruz, ahí encontrarás
la fortaleza para seguir de pie.
Dios te
siga bendiciendo.