Salmos 92

Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche.

Proverbios 4:18

Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.

Salmos 138

Te alabaré con todo mi corazón... a tí cantaré salmos...

Isaías 26:3-4

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos

Isaías 40:31

pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán

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viernes, 16 de diciembre de 2011

Yo y mi otro yo


¡Hipocresía! Como quisiera descubrir a todos los hipócritas que me han comido a mis espaldas para que se sientan mal y cambien de actitud. Un deseo que por más que quiera solo quedará en eso. 

Es sumamente difícil descubrir la hipocresía y más cuando al parecer todo marcha muy bien, pero en realidad no quiero hablar de eso; sino en las actitudes que nosotros tenemos frente a Dios. 

¿Que será cuando un día a la semana estamos en la iglesia “buscando de Dios” y los próximos 6 días nos olvidamos que somos cristianos? Jesús lo diría muy bien: ¡Hipócrita!... Todos nosotros hemos fallado a Dios, de eso no tengo la menor duda, pero el problema está en que no hay actitud de arrepentimiento, tal vez de remordimiento que es muy diferente.

Y aunque con Dios no podemos ser hipócritas pues Él todo lo sabe, somos hipócritas con nosotros mismos; si somos cristianos es necesario que hagamos algo. Lo que más me preocupa con esto es lo siguiente: AP.21.8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre. La hipocresía es una rama de la mentira y por ser hipócrita o mentiroso no me quiero condenar, ¿es para reflexionar no crees?

Lo menos que quisiera escuchar de mi Señor es que diga: Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado. IS. 29.13

Yo no quiero ofender a Dios que digo Amar viviendo dos vidas pareciendo tener dos personalidades, al fin y al cabo a Él no lo puedo engañar… He reflexionado mucho, espero tu lo hayas hecho también.

Dios te siga bendiciendo.

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