Antes que todo
quiero expresar que etimológicamente la palabra “sayayin” no significa
necesariamente “poseído” como se suele especular
“La palabra de origen
japonés Saiyan (サイヤ人), es un
gentilicio. Así, la palabra significa habitante
de Saiyan, oriundo de Saiyan
o, en un contexto más general, persona
Saiyan. En cuanto al significado de saiyan se trata de un juego de palabras en japonés, cambiando el
orden de las silabas la palabra yasai
(野菜 vegetal) se transforma
en saiya. Esto se ve apoyado
por el hecho de que los nombres de los saiyan de raza pura conocidos derivan de
la pronunciación japonesa de nombres de vegetales en inglés” (tomado de Wikipedia)
Hace unos días atrás
estaba disfrutando de las merecidas vacaciones de fin de año en la comodidad de
mi hogar, por lo que me dispuse a ver que había de bueno en la T.V. (para ser
honestos no había mucho a decir verdad, pero bueno…) mientras hacía zapping pase
por el famoso canal de dibujos animados “Cartoon Networks” y para mi sorpresa
estaban pasando una serie que de pequeño vi, creo que muchos de los de la generación
de los 80’s y 90’s recordaran la famosa “Dragon Ball Z”, cuando la vi recordé algunos
poquitos elementos de ella que estaban empolvándose en mi mente, lo que me pareció
interesante y llamó mi atención en ese momento fue una característica especial
de la raza “sayayin” que aparece en el comic y que por alguna extraña razón yo había
olvidado; La serie nos dice que estos sujetos al ser dañados gravemente en su físico
o al encontrarse a punto de morir y luego recuperarse lo hacen (al menos en la imaginación
del autor) pero con una fuerza aumentada, es decir, que luego de que sus
heridas sanen estos personajes incrementan su fuerza exponencialmente, así cada
vez que pierden una batalla regresan pero con un poder renovado y mucho mayor
al que poseían antes.
Sé que en este
momento a muchos les parecerá “poco espiritual” esta publicación, sin embargo mientras
observaba esto Dios puso algo en mi corazón y de alguna manera me mostro algo,
me hablo en mi interior (Él siempre obra de maneras extrañas a nosotros y de
forma impredecible), ahí mientras estaba
viendo la T.V. reflexione en torno a que Dios nos ha bendecido a sus hijos con
esa misma habilidad.
Muchas veces en
nuestra vida pasamos por pruebas y por situaciones que ponen a prueba nuestra
fe y nuestra entereza, sin embargo como la escritura dice: Dios no nos pone
carga que no podamos llevar, cada vez que pasamos por una de estas situaciones difíciles
nuestro carácter se templa y nuestra fe aumenta mucho mas, a decir verdad
parece ser que Dios utiliza las pruebas como instrumento de su gloria para
nuestro fortalecimiento; La prueba puede ser dura y difícil, el momento que estamos
viviendo puede ser quizás el peor de nuestras vidas, podemos inclusive estar al
borde de la misma muerte, sin embargo Dios no nos ha dejado solos y Él espera que
pasemos esa dificultad de la única forma posible, es decir: CONFIANDO EN ÉL; no
hay otra forma de vencer las circunstancias difíciles de nuestra vida sino
poniendo aun mas fe en El Señor, no hay forma alguna de obviar estos momentos Jesús
dijo “En el mundo tendrán aflicciones, pero confíen yo he vencido al mundo”.
Cuando ponemos
nuestra confianza completamente en Dios, Él obra en nuestra vida librándonos de
las cosas que nos agobian y es en ese momento cuando su perfecto plan se revela
a nuestras vidas y nos podemos ver a nosotros mismos “mayores” espiritualmente
hablando a como nos encontrábamos antes de la prueba, nuestros temores
desaparecen pues Dios nos muestra que podemos vencer esas circunstancias difíciles
y entonces como los “Sayayin” volvemos a la batalla con un ánimo renovado y
sobre todo con mucho mas poder y fuerza de la que teníamos antes, por lo tanto
no desmayemos cuando nos encontremos en medio de la prueba, sino CREAMOS tan
solo un poco mas y veremos cómo nuestra fe y carácter se vuelven mas fuertes…
Bendiciones.








