Salmos 92

Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche.

Proverbios 4:18

Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.

Salmos 138

Te alabaré con todo mi corazón... a tí cantaré salmos...

Isaías 26:3-4

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos

Isaías 40:31

pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán

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miércoles, 30 de enero de 2013

¡No quiero ser tu hijo!


Mas de alguno de ustedes que lee esto se identifica con esta frase, ya que en un malestar contra sus padres por algún regaño, prohibición o amonestación dijeron ya no seré tu hijo, en mi inmadurez e ignorancia he dicho esto. Siempre seré hijo de mis padres; la gran mayoría de los casos nuestros padres tuvieron toda la razón.

Y es que los hijos, nosotros; demasiadas veces actuamos muy mal en contra de nuestros padres; sabiendo muchas veces que ellos tienen la razón, al final de tantas ellos ya pasaron por lo que nosotros empezamos a experimentar, debemos ceder a sus consejos.

Dios, mi padre; cuántas veces te he dicho no quiero ser tu hijo, no con mis palabras sino con mis acciones. Perdóname Señor porque he deshonrado la posición de hijo que me das; podría poner excusas pero tienes razón porque tantas veces he sido rebelde y desobediente a tus palabras.

He despilfarrado muchas veces tus bendiciones, me has dicho tantas veces cuál es el camino correcto sin embargo como necio me he desviado y aún viviendo las consecuencias de mis desaciertos, mi corazón se ha endurecido y el orgullo de pedir perdón de corazón ha impedido ser restaurado.

Señor, sé que me amas pero también sé que eres justo y no puede entrar en conflicto tu carácter divino por un rebelde como yo. Pero apelo a tu misericordia y tu gracia, vengo a ti a pedirte socorro porque he tocado fondo y mi situación no puede seguir así porque si continuase así, moriré.

… También dijo: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. LC. 15.11-20.

La Parábola del hijo pródigo no es sólo una historia que leer, está sucediendo a cada momento. Y hoy como hijo de Dios, me acerco a Él; necesito su misericordia, que corra a mí, que me abrase, me bese y me perdone.

El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. PR.28.13.

Dios te siga bendiciendo.

lunes, 7 de enero de 2013

Me dijo Papá


El día de ayer viví una gran experiencia, mi Mateo de casi nueve meses de edad dijo una palabra: ¡Me dijo Papá!...

Y aunque yo como su Padre ya sé lo que soy para él, su padre. Él aún no entiende quién soy yo para él; es decir, aún no tiene la conciencia que soy su padre y lo que ello significa. Que yo lo voy a cuidar, voy a protegerlo, voy a darle regalos, abrazos, besos, jugaremos juntos, nos reiremos, lloraremos, en fin; la pasaremos genial. Eso él aún no lo entiende. A diferencia de mi hija mayor, Celeste con casi 4 años de edad; ya sabe muy bien a quién pedirle, en quién resguardarse, a quién llorarle; porque ya sabe que soy su Padre.

Muchas personas viven huérfanas, no solamente porque sus padres terrenales ya no están con ellos, sino porque viven sin Dios y le han dado la espalda. Así como el hijo pródigo, son hijos pero viven huérfanos, sin nadie que los abrace y los cuide; en quién pueda refugiarse y encontrar protección cuando estén en peligro.
Quiero decirte algo; ya sea porque Dios aún no está en tu vida o porque tu vida tomó un rumbo diferente al que Dios quiso. Tienes un Padre, que no te da la espalda, tampoco se olvida que existes, que a diferencia de los padres terrenales es perfecto.

Si el año que recién terminó Dios no fue alguien relevante en tu vida, que este año sea diferente, sabes muchas personas dicen; “Dios es importante” pero eso lo dicen religiosamente, solamente son palabras nada más. Eso no tiene que ser así, Dios es importante, claro; ¡Dios es todo!

Acércate a tu Padre hoy, y así como mi hijo me dijo ayer: Papá. Tú tienes un Padre Celestial, dile hoy Papá. Cuéntale en confianza tus luchas, tus logros, tus fracasos, tus alegrías o tristezas; el no se quedará de brazos cruzados, porque si le dices Padre y lo buscas como un Padre tendrás respuestas de un hijo.

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. HEB. 4.16.

En el Padre eterno encontrarás lo que nadie puede darte acá en la tierra, sólo él puede dar plenitud a las personas; solo en él podemos encontrar la felicidad absoluta, en él encontrarás las respuestas que estás buscando; acércate a él como a un Padre. Llámalo Papá.

Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre. SAL.16.11.

Dios te siga bendiciendo.

miércoles, 11 de abril de 2012

¡Soy Papá!


Una de las experiencias más especiales que puede vivir un ser humano es poder ser testigo del Milagro de la vida; lo digo por todo el proceso que se lleva en concebir un hijo; ¡que tremendo Milagro!

Esta publicación la hago en honor a Dios por habernos dado a mi hijito recién nacido Mateo, que gran regalo que Dios nos dio, el privilegio de ser Padres.

Por el momento solo las personas que son padres me entenderán pero para los que aún no tienen hijos es para que tengan una idea, pero cuando nace un hijo cambia mucho la forma de ver las cosas, antes en la soltería solo piensa en su persona, si va a comer, qué va a vestirse, si hace o no hace algo, en fin es soltero, etc. Pero cuando nacen los hijos todo cambia –lo mejor es que para bien–.

Al momento de nacer los hijos, se crea un lazo tan fuerte e indestructible que nada literalmente nada los puede separar;  Porque fuerte es como la muerte el amor CNT. 8.6 b.

Ningún padre tiene la seguridad que sus hijos al crecer serán “buenos” o “malos”, si van a decidir por el bien o por el mal, es muy arriesgado, pero a pesar de ello, los siguen amando hasta el fin.

El lazo que une a Padres e hijos es tan grande que no importa si tiene un día de nacido o ya tiene avanzada edad pero es capaz de darlo todo por ellos… Pero ya hablamos mucho de nosotros los humanos y no me quiero enfocar en nosotros, quiero llevarte a pensar en el Padre Celestial.

¿Qué crees que sentirá el Padre al nacer un hijo suyo? Bueno la Biblia nos da un pequeño detalle de eso; dice la Palabra que para ser hijo de Dios hay que nacer de nuevo a través de Jesús por medio del arrepentimiento 2 CO.5.17.

Cuando eso pasa El Padre Celestial hace una gran fiesta porque un pecador que se arrepiente y nace de nuevo en Jesús =D y hay un gran gozo en el Cielo LC.15.7

Al ser hijo de Dios, los cuidados detallistas del Padre Celestial estarán hasta el fin de nuestros días, cuidados tan amorosos, tiernos, que es muy difícil no ver; por eso es que debemos amarlo a Él porque nos ha mostrado su Amor y porque nos Amó primero.

Puede ser que hayas crecido sin padres, y aunque es difícil ver a Dios como un Padre, lo es; búscalo a Él como un Padre, verás que serás más que sorprendido. El será el Padre que siempre has soñado tener.

Y si eres ya Padre y cómo yo, quizá algunas veces se te ha hecho difícil tomar decisiones respecto a tus hijos y quizá exista temor por esa incertidumbre si hemos tomado una buena decisión, puedo sugerirte que seas un Padre ejemplar como lo es Dios, el mejor de ejemplo que puedes tener es Él.

Al final quiero concluir que a Dios aún le hace falta expresar la frase ¡Soy Papá! con muchas personas todavía, porqué no predicamos más el evangelio a donde sea que vayamos para ser testigos de personas naciendo de nuevo y darle esa alegría a Dios.

… Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. JER. 31.3

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios… 1 JN. 3.1

Dios te siga bendiciendo.

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