Salmos 92

Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche.

Proverbios 4:18

Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.

Salmos 138

Te alabaré con todo mi corazón... a tí cantaré salmos...

Isaías 26:3-4

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos

Isaías 40:31

pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán

Mostrando entradas con la etiqueta testimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta testimonio. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de marzo de 2013

Sushi...

Hace un par de días salí a comer fuera de casa, he de admitir que en realidad disfruto mucho el conocer nuevos lugares y nuevas comidas, cada sabor, cada preparación, cada presentación, el ambiente, los comensales con sus platicas que se dejan oír cuando las mesas están situadas demasiado cerca, en fin es toda una experiencia; ese día visite un lugar nuevo dispuesto a probar eso llamado “sushi” y es que a pesar que dicho platillo me ha intrigado y llamado la atención desde siempre, nunca lo había probado hasta ese día.

Al llegar al lugar, el cual posee una muy buena reputación entre los amantes del sushi, fui ayudado por mi acompañante para escoger lo que iba a degustar, hasta ahí todo estaba bien, pocos minutos después llegó la comida, aquello se veía interesante, la forma de los rollitos rellenos llama mucho la atención; sin embargo al probarlos no pude soportar su sabor, para mi fue completamente desagradable, hubiese preferido la comida mas insípida del mundo en lugar de aquel extraño sabor, probé un rollito mas del otro plato que había ordenado y que era de otra especialidad y tampoco me gusto, probé con la mostaza, con la salsa de soya, con las hojitas que acompañan los rollos pero nada logro agradarme, para no hacer larga la historia esa noche termine cenando una Coca-Cola y una hamburguesa de $0.99 ctvs de un lugar de comida rápida con la promesa de mi acompañante de no volverme a llevar a dicho lugar.

Lo anterior me llevó a pensar en como lo que a una persona le parece completamente delicioso (lo digo tanto por el testimonio de la persona que estaba a mi lado esa noche como la de muchos amigos mas que recomiendan dichos platos) a otra le pude llegar a no gustar tanto al punto de convertirse quizás en una molestia, sin duda Dios nos hizo a cada uno de una forma muy diferente y especial.

La palabra de Dios nos dice en Romanos 14:13: “Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.” Y es que muchas veces (y de esto doy testimonio de haberlo visto y vivido personalmente) lo que a uno de nosotros puede parecer “bueno” y hasta “edificante” para su vida espiritual a otro de nuestros hermanos puede llegar a figurarle una completa blasfemia, algo desprovisto de todo orden y aprobación divina.

No se si ustedes lo han notado pero hoy en día en las iglesias y congregaciones cristianas hay tal diversidad de personas que la conversación al final de las reuniones ya no es lo inspirado del mensaje, sino el peinado del nuevo integrante del grupo musical, la nueva alabanza que parece muy rockera, la corbata demasiado psicodélica del pastor, el vestido demasiado entallado de la servidora, etcétera; si nos detenemos a pensar, esto no es muestra de una verdadera comunión sino más bien de carnalidad, no sólo de aquel que critica sino también de aquel que con su peinado, corbata, vestido o gusto musical propicia la ocasión perfecta para que su hermano murmure contra él.

Cuando comprendemos lo que el apóstol Pablo nos dice en el capitulo 14 del libro de Romanos vemos que esto es un tema que en hoy en día va aún mas allá de la comida e involucra todo tipo de gustos y predilecciones personales, lo trascendental del asusto recae en lo dicho en los versículos 7 y 8: “Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.” Si reconocemos que nuestra vida entera (inclusive nuestros propios gustos personales en cuanto a ropa, música, comida, etc.) ya no nos pertenece a nosotros mismos sino a Cristo y por consecuencia a nuestros hermanos en virtud del testimonio, podemos concluir que ya no interesa lo que nos agrada a nosotros sino lo que hace bien a los demás; de nada sirve levantar el animo de un hermano con una palabra de aliento o llenar su vida de nuevas esperanzas a través de la predicación cuando lo restante de nuestras vidas les produce tal malestar que llegan a olvidar la consejería o predicación que les damos.

Muchas veces, así como con la comida no es cuestión de lo bueno o malo del plato sino, del gusto del comensal, nuestras pequeñas disputas en las iglesias no obedecen a lo que es o no bíblico, sino a simples gustos personales, es decir a aquello que a nosotros nos parece es “la forma correcta de hacer las cosas”, pero cuando sacrificamos nuestros propios gustos y nos abstenemos de ciertas cosas, no por lo bueno o malo de estas, sino por amor a nuestros hermanos que no las soportan, entonces estamos cumpliendo con la voluntad de nuestro Señor y le imitamos en su sacrificio redentor; la Biblia dice en Filipenses capitulo 2:“ Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”

Si en realidad somos hijos de Dios engendrados en Cristo por su amor y hechos salvos por el sacrificio en la cruz, el negarnos a nosotros mismo se vuelve no una opción sino un mandato divino mediante el cual demostramos nuestro amor hacia Él; alejarnos cada vez mas de nuestro propio “yo” nos llevara siempre un paso mas cerca del carácter de Cristo que tanto anhelamos alcanzar.

sábado, 4 de agosto de 2012

De tal palo tal astilla

Es un dicho muy popular, por lo menos en nuestro idioma es muy conocido, "de tal palo, tal astilla" hace referencia a la similitud entre padres e hijos.


No hay duda que muchos hijos, son similares por no decir la "fotografía"  físicamente de como fueron sus padres en su pasado, también heredamos "su forma de ser" etc.


Los cristianos hemos recibido una nueva naturaleza, al recibir a Jesús estamos "naciendo de nuevo" y es ahí donde sería genial que esa frase "de tal palo tal astilla" sera realidad ¿no crees?


Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. EF. 5.1-2


Los cristianos debemos ser capaces de realizar lo que Jesús nos enseño, no porque seamos capaces, sino porque Dios nos capacita a hacerlo; los cristianos estamos obligados a ser el reflejo de la Gloria de Dios, de hecho si nosotros no lo hacemos ¿quién lo hará? ¿las piedras? -No lo creo-.


Si nos llamamos cristianos, debemos ser la "astilla" de nuestro Padre, es decir, deberíamos parecernos a lo que leemos en su Palabra, eso de parecernos a Dios no debería sorprendernos, Pablo lo dijo muy bien: 
Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. 1 CO.11.1.


Este día y a esta hora te animo a preguntarte: ¿Me parezco a Dios? ¿estoy imitando las lecciones de Jesús? ¿estoy siguiendo sus pasos?


Si esas respuestas son no, debemos cambiar el rumbo que nuestra vida lleva, porque si somos cristianos, debemos imitar a nuestro Dios y ser más como Él y menos como nosotros.


Y aunque estamos llenos de imperfección y errores, quiero gritar y que sea realidad: Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí... 


Dios te siga bendiciendo.

martes, 31 de julio de 2012

Moisés, Daniel, Elias, Pablo… y hoy: Es mi turno


En la historia de la humanidad, ha habido miles de personas que han sido diferentes; tanto así que son recordados en sus países, continentes, en la humanidad entera.

Hay personas que marcan la historia, de eso no hay duda. Por sus particularidades se hacen de seguidores que los admiran y quieren ser como ellos.

Y es a través de sus épocas que los demás pudieron ser testigos del ejemplo de vida que estos grandes personajes vivieron.

De hecho muchas personas como yo, escriben y seguiremos escribiendo de ellos para propagar su mensaje; personajes desde el inicio de la historia de la humanidad hasta hoy en día, seguirán marcando vidas. No dudo que las personas que vieron con sus ojos fueron quizá más impactados por lo que estaban viendo, Jesús en cierta ocasión les dijo a sus discípulos: Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. MT. 13.16-17. Porque estaban siendo testigos del cumplimiento de la Palabra al ver la vida de Jesús.

Creo que no soy el único, pero cómo quisiera retroceder el tiempo para vivir en la época de Jesús aunque sea un momento para verlo y ser testigo de todo lo que Él vivió. Espera –Si tengo su Palabra- ¡lo puedo ver!... Y es ese deseo que se generó en mí, el que personas como Jesús ha hecho trascender el tiempo, las épocas, las generaciones y sus enseñanzas se mantienen vigentes en la actualidad.

Hoy hago un llamado a vivir rectamente, a ser justos, a ser santos, ser íntegros; hago un llamado a ser ejemplo para nuestro prójimo y ser influencia en cualquier lugar, a ser ejemplo para los demás, que nos llamen cristianos porque somos como Cristo.

Así como Pablo le dijo a Timoteo: sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 1 TI. 4.12.

En la actualidad la sociedad se ha vuelto muy superficial y necesita personas que quieran discipular a los demás; ya no Moisés ni Daniel, o Elías (aunque podemos aprender mucho de ellos) necesitamos a ((Aquí está tu nombre)) que tomemos nuestro lugar y marquemos la diferencia entre los demás, esto debería ser un concepto básico en todo cristiano, ser parte de la transformación de las demás personas.

Unas palabras de Jesús que deberíamos tener grabadas en nuestro corazón: Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. MT. 28.19-20.

Dios te siga bendiciendo.

lunes, 23 de julio de 2012

¿Dónde está Dios?


Una pregunta que pareciera ser ilógica sabiendo que uno de los Atributos de Dios es que es Omnipresente (Esta en todo lugar). Esta vez quiero llevarte a los lugares donde Dios se hace más sensible y sorprendentemente ese lugar muchas veces no será un local llamado Iglesia.

Día a día millones de millones de seres humanos afrontan una situación difícil que a muchos les roba la Paz que toda persona necesita para ser feliz y a otros les roba la vida. Diariamente muchas personas dejan de vivir sin conocer a ese Dios que esta en TODO LUGAR. Pero, ¿Dónde esta Dios?...  Él esta donde hay más necesidad, no solo me refiero a lo material, hay muchas personas vacías en su interior, vacío que solo Dios puede llenar; pero para hacerse sensible es necesario que abras tu boca y hagamos real a Dios con nuestra vida, demos esa palabra que da Vida, una Palabra de Dios.

Muchos en este preciso momento lloran la muerte de su ser más amado porque una enfermedad les arrebató la vida, otros lloran arrepentidos la condena en la cárcel por un crimen que cometieron, hogares que están siendo lentamente destruidos por los vicios hasta que van a ser quebrados y los hijos van a terminar viviendo sólo con mamá o solo con papá; podría mencionar muchísimos más casos; pero cualquiera que sea, todos necesitan que abras tu boca y des un mensaje de consuelo y Amor; ese Dios de Amor que has conocido y  tus Palabras sean como un bálsamo a sus heridas y den aliento de Vida como el que Dios nos ha dado… Cristiano, hijo de Dios, para muchas personas tú puedes ser la única Biblia que conozcan en su vida, la Salvación y que conozcan a Dios puede llegar a través de ti. ¡Déjate Usar! ¡Se puerta del Cielo!

…Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. MR. 12.31

Hambre, dolor, injusticia, maldad, inseguridades; en situaciones como esa es donde Dios quiere hacerse más real y una forma en que tu puedes cooperar es dejándote usar por Él. Posiblemente has sabido de situaciones precarias de otras personas y te conmueven, pero no solamente que te conmuevan sino que te muevan a actuar, a hacer Real a Dios en todo lugar donde tú vayas. Dios esta en todo lugar pero necesita corazones dispuestos a ser sensibles. Que el Amor a tu prójimo sea el motor que te haga hacer sensible a Dios en los demás.

Que Dios te siga bendiciendo.

lunes, 16 de julio de 2012

4 x 4, Cristianos Todo Terreno

Hace algunos meses, en enero para ser precisos, se desarrolló en Sudamérica el famoso “Rally Dakar”, esta competición anteriormente se desarrollaba entre Europa y África, sin embargo a partir del año dos mil nueve se lleva a cabo en Argentina, Chile y más recientemente en Perú, el Rally Dakar es una carrera que se desarrolla en diferentes terrenos como lodo, barro, arena, grava, etcétera; en ella compiten vehículos todo terreno modificados para poder hacer frente a las dificultades del trayecto; muchas personas han muerto durante la carrera por lo dura de la misma, pero sólo  los mas aguerridos se han quedado con el título de campeón.

Así como en el rally, en nuestras vidas nos encontramos con muchos terrenos o circunstancias distintas, cada una con dificultades y retos propios, en ocasiones nos encontramos tristes, enojados, alegres, furiosos, eufóricos o de cualquier otro estado de animo, sin embargo Dios nos llama a demostrar nuestra fe y convicciones aún en esos momentos, Él nos pide ser “Cristianos Todo Terreno”; es decir, personas que manifiesten su condición de creyentes no importando la situación que estén pasando; entiendo que como seres humanos nos es difícil mantener el temple en algunos momentos, existen lapsos en nuestras vidas en los que quisiéramos dejar aflorar nuestras emociones e instintos por encima de un carácter noble y apacible, con esto no me refiero sólo al enojo sino también a la mal llamada “sana diversión” que muchas veces hace relucir nuestro lado mas distraído de la moral cristiana.

Al hablar de “cristianos todo terreno” no me refiero solamente a serlo en todos nuestros estados de animo o a todas las circunstancias (buenas y malas) de nuestra vida, me refiero también a todo lugar literalmente, en nuestro trabajo, en nuestro hogar, en la universidad, en el centro comercial, en fin en cualquier lugar donde nos encontremos debemos brillar con la luz de Cristo, como un reflejo de su gloria y majestad, no debemos dejar que las circunstancias o el momento nos amedrenten de tal manera que olvidemos (o pretendamos olvidar) nuestra fe y condición como hijos de Dios, en todo lugar en el que estemos debemos hablar de nuestro Dios, no sólo con nuestras palabras sino también con nuestras acciones y con nuestra forma de conducirnos, la gente debe reconocer en nosotros ese “algo” especial que proviene de Dios.

En la Palabra de Dios encontramos una historia bastante particular, la Biblia relata que la noche en que aprehendieron a Jesús, Pedro prometió a nuestro Señor no negarle aunque eso le costase la vida misma, sin embargo abrumado por la presión del momento, con Cristo arrestado y estando en el patio de la casa del sumo sacerdote, al ser acusado como seguidor de Jesús Pedro negó al maestro a lo cual los que estaban ahí contestaron: “Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre” (Mateo 26: 73) entonces Pedro al ver su error, dice la Palabra de Dios, lloró amargamente por su falta, pues a pesar de su negativa no había podido disimular que era uno de los discípulos de Cristo, el Señor nos libre de tropezar de esa manera, antes bien, debemos ser imitadores de Cristo en todo tiempo, como dijo el Apóstol Pablo “Andad como hijos de luz”  (Efesios 5: 9).

Dejemos a un lado nuestra timidez y despojémonos de toda debilidad, así como aquellos vehículos que participan del rally, que son modificados para correr por todo tipo de terreno, así nosotros cambiemos las piezas débiles de nuestro corazón por aquellas que provienen de Cristo, las cuales son perfectas y lo suficientemente fuertes para soportar cualquier terreno, no importando lo suave y duro que este sea; en ningún momento dejemos de vivir y confesar al mundo nuestra fe y esperanza en nuestro Dios, no importa en que lugar nos encontremos o la situación que estemos viviendo debemos recordar que somos hijos de Dios, somos príncipes y princesas llamados a compartir la mesa del Rey de Reyes quién es nuestro padre, somos aquellos a los que Él escogió de entre todo el mundo para sí mismo y por lo tanto debemos comportarnos como tales, seamos esos “Cristianos todo terreno” que nuestro Señor espera que seamos, recordemos como dice aquel proverbio “No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la sidra”, dejemos las debilidades de carácter para aquellos que no han conocido al salvador, pero nosotros que ya le conocemos demostrémosle en todo momento y situación.

jueves, 15 de marzo de 2012

El Tatuaje de Dios

Creo que todos tenemos más de algún amigo con un tatuaje, es  posible incluso que muchos de los que están leyendo esto poseen uno que otro en su cuerpo, a decir verdad siempre me ha llamado la atención el entorno artístico de esta práctica, creo que hoy en día esto se ha popularizado tanto que ha dejado de ser un taboo y ha pasado a convertirse en algo cotidiano, no es extraño ir por la calle y encontrar a mas de una persona con uno en su cuerpo, quizás muchos o algunos de nuestros amigos o familiares poseen uno o varios tatuajes, sin embargo muy pocas personas saben el origen de esta antigua practica.



Un tatuaje es una modificación del color de la piel en el que se crea un dibujo, una figura o un texto con tinta o con algún otro pigmento bajo la epidermis de una persona, la palabra “tatuaje” deriva de la palabra de origen samoano “tátau”  que significa marcas o golpear dos veces, esto en referencia a la forma tradicional de hacer tatuajes de ese pueblo,  antiguamente, al igual que hoy en día, los motivos para tatuarse suelen variar con respecto a las personas y su ubicación tanto en el mundo como a nivel social, en culturas como la polinesia el tatuaje era símbolo de respeto y de jerarquía, y se utilizaba como forma de demostrar la fuerza y el poder de quien llevaba tal marca en su piel, en otros casos como en Roma y Grecia, el tatuaje estaba reservado para los criminales y delincuentes como forma de individualización y estigma social.



Resulta interesante como la tinta se vuelve parte de la piel en la que se inserta de manera tal que es prácticamente imposible sacarla de ahí una vez que está dentro, esto me lleva a pensar que aquellos que nos hacemos llamar “cristianos” haríamos bien al hacernos un tatuaje, pero no en nuestra piel, sino en nuestro corazón, La Biblia nos dice que las enseñanzas del Señor son tan importantes que debemos “escribirlas en la tabla de nuestro corazón” esto me lleva a pensar que así como no podemos quitarnos un tatuaje una vez que este se estampa en la piel, asimismo la palabra de Dios una vez ha llegado a nuestro corazón y se ha escrito en el, no con tinta, sino con la sangre derramada en la cruz, no puede borrarse, es imposible quitarla, ya que se adhiere tan firmemente a nuestro ser que nos volvemos uno con ella.



Una de las características más importantes del tatuaje es su durabilidad, pues una vez puesta la tinta en la dermis, y a menos que esta se elimine por medio de laser, permanecerá en la piel por el resto de la vida de la persona, incluso en 1991 se encontró una momia neolítica dentro de un glaciar de los Alpes austro-italianos, de aproximadamente 5,200 años de antigüedad, con 57 tatuajes en la espalda. Esta momia es conocida como el Hombre del Hielo o como “Ötzi” y es el cadáver humano con piel más antiguo que se ha encontrado.



Sin embargo hoy en día podemos ver a nuestro alrededor personas que dicen ser cristianos, que dicen creer en Dios, pero que sin embargo no llevan en su ser la marca de aquello o de aquel en quien dicen creer, pareciera que la palabra no se ha estampado permanentemente en sus cuerpos espirituales  y en lugar de un tatuaje que le acompañe durante todas las facetas de su vida hasta el fin de sus días en esta tierra, es una simple mancha que un poco de jabón se puede borrar, si decimos ser cristianos debemos tatuarnos a Cristo mismo en nuestros corazones.



No podemos permitirnos una vida en la que Dios sea solamente ese ser imaginario al que recordamos una vez a la semana cuando vamos a la iglesia, o como esa fuerza sobrenatural y desconocida a la que se puede acudir cuando todo va mal, aunque una vez pasado el problema olvidemos completamente, nuestro Dios debe representar en nosotros un verdadero tatuaje, debe estar de tal manera impreso en nuestro ser que se haga plenamente imposible sacarle de nuestras vidas, La Palabra de Dios debe impregnarse de forma tal en nuestros corazones que en todo lo que hagamos, pensemos, digamos o incluso sintamos, este presente tan clara y palpablemente como un tatuaje en la piel, nuestro mismo rostro debe estar tatuado con la gracia y prudencia de nuestro Señor, nuestra mente y pensamientos deben estar tatuados con la mente de Cristo, encaminada siempre al bien, en resumen todo nuestro ser debe estar tatuado de Dios; esta marca o tatuaje de Dios en nosotros debe estar tan arraigado en nuestro ser que nos acompañe a lo largo de nuestras vidas, que así como sucedió con la Momia de aquel hombre de hielo, el tatuaje de Dios en nosotros perdure por mucho tiempo, tanto que incluso mas allá de la muerte nos acompañe para dar testimonio de una  existencia verdaderamente MARCADA POR DIOS


Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More