Salmos 92

Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche.

Proverbios 4:18

Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.

Salmos 138

Te alabaré con todo mi corazón... a tí cantaré salmos...

Isaías 26:3-4

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos

Isaías 40:31

pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán

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lunes, 16 de julio de 2012

4 x 4, Cristianos Todo Terreno

Hace algunos meses, en enero para ser precisos, se desarrolló en Sudamérica el famoso “Rally Dakar”, esta competición anteriormente se desarrollaba entre Europa y África, sin embargo a partir del año dos mil nueve se lleva a cabo en Argentina, Chile y más recientemente en Perú, el Rally Dakar es una carrera que se desarrolla en diferentes terrenos como lodo, barro, arena, grava, etcétera; en ella compiten vehículos todo terreno modificados para poder hacer frente a las dificultades del trayecto; muchas personas han muerto durante la carrera por lo dura de la misma, pero sólo  los mas aguerridos se han quedado con el título de campeón.

Así como en el rally, en nuestras vidas nos encontramos con muchos terrenos o circunstancias distintas, cada una con dificultades y retos propios, en ocasiones nos encontramos tristes, enojados, alegres, furiosos, eufóricos o de cualquier otro estado de animo, sin embargo Dios nos llama a demostrar nuestra fe y convicciones aún en esos momentos, Él nos pide ser “Cristianos Todo Terreno”; es decir, personas que manifiesten su condición de creyentes no importando la situación que estén pasando; entiendo que como seres humanos nos es difícil mantener el temple en algunos momentos, existen lapsos en nuestras vidas en los que quisiéramos dejar aflorar nuestras emociones e instintos por encima de un carácter noble y apacible, con esto no me refiero sólo al enojo sino también a la mal llamada “sana diversión” que muchas veces hace relucir nuestro lado mas distraído de la moral cristiana.

Al hablar de “cristianos todo terreno” no me refiero solamente a serlo en todos nuestros estados de animo o a todas las circunstancias (buenas y malas) de nuestra vida, me refiero también a todo lugar literalmente, en nuestro trabajo, en nuestro hogar, en la universidad, en el centro comercial, en fin en cualquier lugar donde nos encontremos debemos brillar con la luz de Cristo, como un reflejo de su gloria y majestad, no debemos dejar que las circunstancias o el momento nos amedrenten de tal manera que olvidemos (o pretendamos olvidar) nuestra fe y condición como hijos de Dios, en todo lugar en el que estemos debemos hablar de nuestro Dios, no sólo con nuestras palabras sino también con nuestras acciones y con nuestra forma de conducirnos, la gente debe reconocer en nosotros ese “algo” especial que proviene de Dios.

En la Palabra de Dios encontramos una historia bastante particular, la Biblia relata que la noche en que aprehendieron a Jesús, Pedro prometió a nuestro Señor no negarle aunque eso le costase la vida misma, sin embargo abrumado por la presión del momento, con Cristo arrestado y estando en el patio de la casa del sumo sacerdote, al ser acusado como seguidor de Jesús Pedro negó al maestro a lo cual los que estaban ahí contestaron: “Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre” (Mateo 26: 73) entonces Pedro al ver su error, dice la Palabra de Dios, lloró amargamente por su falta, pues a pesar de su negativa no había podido disimular que era uno de los discípulos de Cristo, el Señor nos libre de tropezar de esa manera, antes bien, debemos ser imitadores de Cristo en todo tiempo, como dijo el Apóstol Pablo “Andad como hijos de luz”  (Efesios 5: 9).

Dejemos a un lado nuestra timidez y despojémonos de toda debilidad, así como aquellos vehículos que participan del rally, que son modificados para correr por todo tipo de terreno, así nosotros cambiemos las piezas débiles de nuestro corazón por aquellas que provienen de Cristo, las cuales son perfectas y lo suficientemente fuertes para soportar cualquier terreno, no importando lo suave y duro que este sea; en ningún momento dejemos de vivir y confesar al mundo nuestra fe y esperanza en nuestro Dios, no importa en que lugar nos encontremos o la situación que estemos viviendo debemos recordar que somos hijos de Dios, somos príncipes y princesas llamados a compartir la mesa del Rey de Reyes quién es nuestro padre, somos aquellos a los que Él escogió de entre todo el mundo para sí mismo y por lo tanto debemos comportarnos como tales, seamos esos “Cristianos todo terreno” que nuestro Señor espera que seamos, recordemos como dice aquel proverbio “No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la sidra”, dejemos las debilidades de carácter para aquellos que no han conocido al salvador, pero nosotros que ya le conocemos demostrémosle en todo momento y situación.

viernes, 20 de enero de 2012

Eres Fototrofista?

Es un hecho bien conocido que el Girasol, como todo buen botánico bien sabrá, posee una habilidad que resulta muy curiosa, y es que estas flores que a muchos les parecen hermosas pueden girar completamente su tallo de acuerdo a la posición del sol  durante el transcurso del día, es decir que a medida que el sol asciende sobre el horizonte, los girasoles se mueven para poder captar de la mejor forma posible esos rayos luminosos que les resultan tan necesarios para producir su propio alimento, de ahí es que proviene justamente el nombre de esta flor “Girasol”, porque gira con la posición del sol.

Esta condición se denomina fototropismo, palabra derivada de “fotos” que significa luz y “Tropos” que es como se definen los movimientos permanentes de las plantas, durante la noche cuando el sol no aparece en el cielo, esta planta se “contonea” por decirlo de alguna manera, hasta llegar nuevamente a su posición inicial en la que recibirá los rayos del sol por la mañana, la verdad yo no entiendo muy bien como es esto pero asumo que para una planta ha de resultar un tanto difícil todo este movimiento, sin embargo entiendo que lo hacen porque les es vital percibir la luz del sol en toda su plenitud para poder desarrollarse completamente y a la larga para poder subsistir.

Así como los girasoles necesitan de la luz del sol para poder vivir, nosotros los seres humanos necesitamos de la luz de Dios para nuestro alimento espiritual, necesitamos eso que proviene del “Sol radiante de justicia” que es Cristo, por lo tanto, debemos como los girasoles utilizar todos los medios y mecanismos a nuestro alcance para captar esos rayos llenos de bendición para nuestras vidas de la mejor forma, Sin embargo, pareciera que las plantas son un tanto más inteligentes en este sentido, pues los girasoles debido a este movimiento se nutren de una manera extraordinaria y desarrollan tallos bastante altos, llegando a medir incluso más de 3 metros, no obstante, muchos de nosotros no avanzamos como deberíamos o como pudiéramos en esta vida por no seguir a Dios durante toda ella, muchos comenzamos a seguirle pero a mitad del camino nos apartamos de Él, muchos nos alejamos de Dios cuando parece que no está cerca nuestro, cuando todo está oscuro y frio afuera, cuando no podemos percibir plenamente su presencia, te imaginas que ocurriría si un girasol de pronto un día como a eso de la media noche cuando el sol no está a la vista decidiera (suponiendo que tuviera esa posibilidad de decisión), no moverse para recibir al sol por la mañana? Los girasoles a su alrededor al moverse en la dirección correcta crecerían mas grandes, mas fuertes y más bellos, mientras él dejaría de nutrirse y de deleitarse con ese “Banquete Luminoso” y por lo tanto no crecería lo suficiente como para brindar a nuestra vista su mayor esplendor.

Esto mismo pasa con quienes por cualquier circunstancia dejamos de seguir a Dios y de percibir ese alimento espiritual necesario para nuestro provecho personal, El Señor nos conceda la gracia necesaria para ser (y permítanme nombrarle de este modo) “Teotrofístas” y nunca alejarnos de su luz, y crezcamos sanos, fuertes y radiantes para gloria de su nombre, movámonos con Dios, sigámosle durante el día cuando podemos ver sus maravillosas bendiciones, y durante la noche cuando no son perceptibles a nuestros sentidos utilicemos todo nuestro esfuerzo para llegar a la posición donde nuestro bendito Sol regresara por la mañana, que nos encuentre esperándole cuando aparezca y así podremos saciar nuestra alma con su dulce bendición.

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