Salmos 92

Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche.

Proverbios 4:18

Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.

Salmos 138

Te alabaré con todo mi corazón... a tí cantaré salmos...

Isaías 26:3-4

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos

Isaías 40:31

pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán

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viernes, 24 de agosto de 2012

Expectativas celestiales: ahora mis ojos te ven


No sé si te ha sucedido que cuando estamos llegando a un fin de año y recién comienza otro, siempre hay altas expectativas de que ese año será mejor que el que recién termina.

Lo triste empieza a suceder más o menos a medianos del año, o por ejemplo en esta época del año; quizá sea un mismo año como el anterior o peor; de bueno no ha tenido muchas cosas. Creo que no estoy solo en haber experimentado esta situación.

Hay un personaje que quizá en esa etapa que vivió sus buenas expectativas fueron quebrantadas al perder literalmente todo lo que tenía, excepto a Dios. Estoy hablando de Job. Si hay alguien que nos pueda dar cátedra de salir adelante es Job, ¡qué hombre más admirable!

Recién perdido todo, Job sufrió un asalto a sus convicciones pero me asombra la estatura y madurez en Dios de este hombre, lee bien estas palabras: En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno. JOB 1.22.
Y a pesar de ser un hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal (JOB. 1.1) fue humano y tuvo debilidades, si lees el libro; puedes encontrar palabras que muestren su debilidad, pero todo esto tenía un propósito eterno de ese Dios del que nuestros pensamientos no son como los de Él, porque como son más altos los cielos que la tierra, así son sus caminos más altos que nuestros caminos, y sus pensamientos más que nuestros pensamientos.

Al final de tan dura prueba, Job entendió el propósito que Dios tenía… que lo conociera realmente y dijo De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. JOB. 42.5.

Quizá tus expectativas al inicio del año eran grandes, pero a estas alturas la esperanza de ver cumplida esa petición guardada en tu corazón que tanto anhelas ha desaparecido. Aunque sea difícil, eso no debe ser así; debemos mantenernos en expectativa de lo que Dios hará, porque Él tiene un propósito que cumplir.

¿En qué circunstancia han no has conocido al Señor? al Dios que sana, al que liberta, al que provee, al que restaura, al que salva, al que protege, al que fortalece, al que enamora… En cuál de ellas quizá solo de oídas lo has oído. A pesar que no “estés” en tu mejor etapa, sea cual sea, que tus expectativas en Dios no disminuyan sino se mantengan los más alto posible, y aún las más altas se verán sobrepasadas porque para que Dios obre no necesita nuestros recursos ni capacidades sino solamente que estemos dispuestos a creerle a Él y su poder se Glorificará en nosotros.

¿Estás dispuesto a decir como Job: Mas ahora mis ojos te ven?

Dios te siga bendiciendo.

lunes, 27 de febrero de 2012

Quiero descansar

Por muy fuertes que seamos o parezcamos ser cada persona tiene un punto débil y al final de tantas cedemos a la tribulación y nos desesperamos.
Claro hay personas más fuertes que nosotros que al ver que viven una situación difícil uno se pregunta: “como es que resiste tanto” pues uno considera que si estuviera en sus zapatos no hubiera soportado tal situación. Desde el más débil hasta el más fuerte todos tenemos un punto de inflexión; en la Biblia podemos encontrar ejemplo de ello:
El Rey David en Salmo 55, al parecer el Rey estaba siendo perseguido de parte de su enemigo y una traición de alguien muy cercano a él, tanto así que literalmente el Rey temblaba del terror SAL. 55.5; y para él llego el momento donde quisiera olvidarse de todo, salir corriendo y huir de sus problemas.
Mira el deseo del Rey David abatido por esas duras pruebas: Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. Ciertamente huiría lejos; Moraría en el desierto  SAL: 55.6-7 En otras palabras estaba diciendo: ah quisiera salir corriendo y olvidarme de todo esto, no estoy seguro que ser Rey valga la pena, prefiero huir y morirme.
Y así como en ese entonces el Rey David se sintió muchos de nosotros nos hemos sentido o nos estamos sintiendo, con pensamientos que nos dicen no lo lograrás, con personas que te dicen no lo lograrás, con el diablo que te dice no lo lograrás; y es que sacar a tu familia hoy en día es muy difícil, vivir con una enfermedad no es vivir, que tus seres amados te engañen no es nada agradable pero yo solo puedo asegurarte algo: Dios sabe lo que estás pasando y no te dejará ni te desamparará
Más adelante Dios le recordó a David su Palabra, le recordó que Él lo había escogido para cumplir sus propósitos y reflexiono: Echa sobre Él Señor tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo SAL. 55.22
Esa carga que estás llevando solo te va a matar, ¿Qué si es más fuerte que tú? Sí, pero ya no la cargues tú, sino déjala a Dios y espera en Él y Él hará.
La vida hoy en día es afanosa y complicada; si encuentras a alguien que quiera ayudarte genuinamente sería un gran tesoro, más si confías en Dios, Él nunca te fallará. Vive un día a la vez, la respuesta quizá no sea instantánea, quizá se “tarde” más de lo que quisieras pero tus tiempos no son los tiempos de Dios, prefiere mejor la decisión que Dios tome para tu vida, es mucho mejor, incomprensible muchas de las veces; si, ¿pero Dios sabe lo que hace no crees? Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo el Señor. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. IS.55.9-10.
Hoy solo quiero decirte algo: Descansa en Dios.
MT.11.28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Dios te siga bendiciendo.

viernes, 6 de enero de 2012

Super Sayayin, Fase 777

Antes que todo quiero expresar que etimológicamente la palabra “sayayin” no significa necesariamente “poseído” como se suele especular

“La palabra de origen japonés Saiyan (サイヤ人), es un gentilicio. Así, la palabra significa habitante de Saiyan, oriundo de Saiyan o, en un contexto más general, persona Saiyan. En cuanto al significado de saiyan se trata de un juego de palabras en japonés, cambiando el orden de las silabas la palabra yasai (野菜 vegetal) se transforma en saiya. Esto se ve apoyado por el hecho de que los nombres de los saiyan de raza pura conocidos derivan de la pronunciación japonesa de nombres de vegetales en inglés” (tomado de Wikipedia)

Hace unos días atrás estaba disfrutando de las merecidas vacaciones de fin de año en la comodidad de mi hogar, por lo que me dispuse a ver que había de bueno en la T.V. (para ser honestos no había mucho a decir verdad, pero bueno…) mientras hacía zapping pase por el famoso canal de dibujos animados “Cartoon Networks” y para mi sorpresa estaban pasando una serie que de pequeño vi, creo que muchos de los de la generación de los 80’s y 90’s recordaran la famosa “Dragon Ball Z”, cuando la vi recordé algunos poquitos elementos de ella que estaban empolvándose en mi mente, lo que me pareció interesante y llamó mi atención en ese momento fue una característica especial de la raza “sayayin” que aparece en el comic y que por alguna extraña razón yo había olvidado; La serie nos dice que estos sujetos al ser dañados gravemente en su físico o al encontrarse a punto de morir y luego recuperarse lo hacen (al menos en la imaginación del autor) pero con una fuerza aumentada, es decir, que luego de que sus heridas sanen estos personajes incrementan su fuerza exponencialmente, así cada vez que pierden una batalla regresan pero con un poder renovado y mucho mayor al que poseían antes.

Sé que en este momento a muchos les parecerá “poco espiritual” esta publicación, sin embargo mientras observaba esto Dios puso algo en mi corazón y de alguna manera me mostro algo, me hablo en mi interior (Él siempre obra de maneras extrañas a nosotros y de forma impredecible),  ahí mientras estaba viendo la T.V. reflexione en torno a que Dios nos ha bendecido a sus hijos con esa misma habilidad.

Muchas veces en nuestra vida pasamos por pruebas y por situaciones que ponen a prueba nuestra fe y nuestra entereza, sin embargo como la escritura dice: Dios no nos pone carga que no podamos llevar, cada vez que pasamos por una de estas situaciones difíciles nuestro carácter se templa y nuestra fe aumenta mucho mas, a decir verdad parece ser que Dios utiliza las pruebas como instrumento de su gloria para nuestro fortalecimiento; La prueba puede ser dura y difícil, el momento que estamos viviendo puede ser quizás el peor de nuestras vidas, podemos inclusive estar al borde de la misma muerte, sin embargo Dios no nos ha dejado solos y Él espera que pasemos esa dificultad de la única forma posible, es decir: CONFIANDO EN ÉL; no hay otra forma de vencer las circunstancias difíciles de nuestra vida sino poniendo aun mas fe en El Señor, no hay forma alguna de obviar estos momentos Jesús dijo “En el mundo tendrán aflicciones, pero confíen yo he vencido al mundo”.

Cuando ponemos nuestra confianza completamente en Dios, Él obra en nuestra vida librándonos de las cosas que nos agobian y es en ese momento cuando su perfecto plan se revela a nuestras vidas y nos podemos ver a nosotros mismos “mayores” espiritualmente hablando a como nos encontrábamos antes de la prueba, nuestros temores desaparecen pues Dios nos muestra que podemos vencer esas circunstancias difíciles y entonces como los “Sayayin” volvemos a la batalla con un ánimo renovado y sobre todo con mucho mas poder y fuerza de la que teníamos antes, por lo tanto no desmayemos cuando nos encontremos en medio de la prueba, sino CREAMOS tan solo un poco mas y veremos cómo nuestra fe y carácter se vuelven mas fuertes… Bendiciones.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

¿Todo esto vale la pena?

No sé si seré yo el único que en algún momento de su vida me he preguntado si tanto esfuerzo valdrá la pena, aunque honestamente creo que ha sido una pregunta que muchos nos hemos hecho.

Hay situaciones difíciles en nuestra vida Cristiana que nos hacen “olvidar” la Palabra de Dios y nos hacen dudar que estemos haciendo cosas que valen la pena ¡y que valor tiene! Pastores con tremendas dificultades económicas y muchas dificultades que casi tiran la toalla, ministros con muchas diferencias entre si, servidores que no se pueden poner de acuerdo en sus asuntos, diferencias con sus familiares que no entienden porque sirven tanto en la Obra de Dios, cansancio al extremo nos hacen tambalear, presiones externas de poder buscar los horarios adecuados para estar disponible para servir y al final tomamos la malísima decisión de dejar de servir, escondemos nuestros talentos. ¿En muchos de los casos Dios que culpa tuvo de nuestras dificultades?

No se si te ha pasado pero puedo asegurarte que a la gran mayoría de Cristianos les ha pasado esto y muchos otros casos más. 

Lo que la Palabra de Dios nos hace reflexionar es esto: (ROM. 8:18) Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.  (2 CO. 4:16-18) Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. (FIL.4.11-13) No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Podemos ser como ellos no crees: Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada. Porque los que edificaban, cada uno tenía su espada ceñida a sus lomos, y así edificaban; y el que tocaba la trompeta estaba junto a mí. (NEH. 4.17-18).

Ningún problema por muy grande que parezca no es sustituible por el servicio que haces para Dios, no puedes cambiar tus dificultades por tus talentos. Una verdad voy a decir: problemas siempre van a haber, pero Dios también, porque dejar de servirle a Él sabiendo que los problemas siempre van a presentarse.
No te detengas en lo que haces, al contrario multiplícate en los que están cerca de ti, esto que haces para Dios vale la pena y tiene peso ETERNO.

Dios te siga bendiciendo.

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