Si tengo el don de profecía y entiendo
todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra
trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada. (1 Co. 13:2)
Me impactó cuando lei esto, pues es
visible y admirable alguien que tenga dones, que entienda misterios, que posea
conocimientos, que tenga una fe extraordinaria, pero la Biblia dice que si falta
el amor… simple y sencillamente: "NO SOY NADA"

Debemos aprender a amar… procurar que siempre
que alguien esté cerca de nosotros, algo del amor de Dios sea impregnado en su
corazón.
Que nos vean y recuerden ese amor tan grande...
No olvidemos que todo se resume en dos cosas: AMAR a Dios sobre todas las cosas y AMAR a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
El amor endulza corazones amargados... el amor trae vida donde no había mas esperanza... el amor sana donde existieron heridas.
Si hemos conocido el amor de Dios, lo menos que podemos hacer es compartir ese gran amor...
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