
Déjame abrirte mi corazón: pues
parece ser que entre más me esfuerzo en ser un Cristiano que aplique toda la
Biblia a su vida es cuando hay más dificultades, porque cuando yo decía que era
“cristiano” no había ningún problema –cosa rara verdad– el enemigo es astuto, a
un tibio como lo era yo en ese tiempo no le atacaba porque para qué si no
estaba haciendo nada para el Reino de Dios y ahora que más trato de hacer para
agradar a Dios, más problemas hay.
Una vez alguien me dijo: “la
gente tiene una idea equivocada, piensan que al acercarse a Dios todos sus
problemas van a resolverse”. Y pues la verdad muchos piensan así y cuando Dios
no les resuelve la vida se enojan con Él. Claro que Él va ayudarnos, muchas
veces Dios se glorificará en nuestros problemas pero tampoco va a resolvernos
cada cosa sin que hagamos nada. Jesús dijo: En
el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. JN.16.33.
Hay una fantástica historia en la
Biblia, que nos deja mucho que aprender. Dios le prometió al pueblo de Israel
una tierra donde fluía leche y miel. Llega el momento de conquistar pero antes
mandan unos exploradores para ver como es y quiénes habitan ahí. Traen una
pequeña gran muestra de la calidad de esa tierra: … cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un
palo, y de las granadas y de los higos. Y les contaron, diciendo: Nosotros
llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y
miel; y este es el fruto de ella NM.
13.23-27. Caleb contó al pueblo lo que habían visto, todas las bondades
de esa tierra, pero también les contó como eran los que habitaban esa tierra: el pueblo que habita aquella tierra es
fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas. También vimos allí gigantes,
hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como
langostas; y así les parecíamos a ellos. NM.
13.28 Y 33.
Definitivamente con los que se
iban a enfrentar el pueblo de Israel eran Grandes, ahí les entró el pánico y la
depresión, me imagino a las personas murmurando –tanto esfuerzo para nada,
vamos a morir aquí, este si es un gran problema, no vamos a salir de esta– y
otras cosas como las que tu y yo hemos dicho muchas veces al enfrentar los
problemas. Aquí es donde tienen que estar al frente nuestras convicciones.
Habrá una lucha interna y quizá también con los tuyos argumentando,
cuestionando pero al final como Cristianos tenemos que seguir confiando en
Dios.
Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos
luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. NM. 13.30.
Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra
aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos
de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde
pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo
que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. NM. 13.31-32.
¿Has visto a una persona
deprimida? Seguramente si, pero ¿has visto toda una nación deprimida? Yo nunca,
pero el pueblo de Israel entro en profunda depresión: Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró
aquella noche. Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de
Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto;
o en este desierto ojalá muriéramos! ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra
para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No
nos sería mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro: Designemos un
capitán, y volvámonos a Egipto. NM.
14.1-4. Hasta hablando locuras estaba el pueblo de Israel, que deseaba
volver a la esclavitud que vivieron en Egipto –como si ahí vivieron cosas
buenas –
Aquí es donde entra nuestro Dios:
y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me
ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales
que he hecho en medio de ellos? Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a
ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos. NM 14.12-13.
No te voy a mentir, problemas
siempre pero siempre habrán, incluso problemas que por más convicciones que
tengas llegues a creer que no tiene solución, pero Dios tiene el control.
Aunque se te acaben las fuerzas, Dios sigue teniendo el control. ¿Cuál es tu
tierra prometida? Lucha, Dios esta contigo, pelea la batalla, el enemigo esta
vencido.
¡Gritemos la Victoria en el
Nombre de Jesús!
Dios te siga bendiciendo.
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