
En una de las películas inspirada en esta serie
animada (no recuerdo exactamente cual, creo que es la 2da) mencionan que los más
primitivos viajeros robots que llegaron a la tierra podían cambiar a voluntad
de bando, no así como los modernos anclados a ser de determinado grupo de por
vida, esto parecería ser un tanto extraño pues, cómo puede cambiar alguien de dirección
tan fácilmente? Pensando en esto me di
cuenta que en la vida real existen muchos “transformers humanos” personas que
en un momento de tu vida son tus mejores amigos y te acompañan en todo dándote animo
y ayuda, pero que con el paso del tiempo o por las circunstancias de la vida
llegan a cambiar y de alguna manera no valoran el afecto y la confianza depositada en ellos,
a cuantos no los ha traicionado su mejor amigo o amiga? Cuantos no dejaron de
tener relación hasta con su propia familia por haber sido defraudado por sus
acciones?,
Pareciera que estas personas se transforman de un “autobot”
que lucha por defenderte, en un “decepticon” que intenta acabar con tu
existencia, por obvias razones es muy difícil sobreponerse a este tipo d cosas, sin embargo Dios nos dijo hace
mucho tiempo que no debíamos poner nuestra confianza en los seres humanos que
cambian constantemente de parecer, buscan por lo general su propio beneficio y
llegan a “apuñalar por la espalda” a otros para satisfacer sus propios
intereses, Dios previo que podríamos llegar a ser traicionados y heridos por
estos “transformers” , es más, el mismo Señor Jesucristo fue traicionado por
uno de sus doce mejores amigos en la tierra, y es por esto que decidió dejarnos
una especie de “guía para sanar un corazón herido”, a saber: su divina palabra,
La Biblia, y además nos dejo lo mejor que podría darnos, un amigo fiel y
verdadero que no cambia de bando, no se transforma, no traiciona, no apuñala
por la espalda y esta siempre a nuestro lado: Su Espíritu Santo.
Quiero cerrar diciendo esto, a mi como a ti que lees
esto me han decepcionado en la vida las personas en las que deposite mi cariño
y confianza, sin embargo Dios me ha enseñado a perdonar, secarme las lagrimas y
volver a tomar la mano de mi amigo, pues al final si yo también cambiase también
de forma de comportarme sería un “transformer” mas, Dios nos enseña a perdonar
y con esto fortalece las relaciones humanas, pero sobre todo he aprendido que
todas las personas a mi alrededor pueden fallarme, pero Él, Dios, nunca me fallara
pues me ama más que nadie, así como te ama a ti, es en Dios donde las heridas
del corazón sanan para hacernos más fuertes.
“Aunque tu padre y tu madre te dejaren con todo yo te recogeré”
atte.: Dios!
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